Restaurantes sin agua y baños cerrados: la realidad de Calle Loíza
La crisis de agua ya afecta directamente a comercios de la Calle Loíza y la comunidad Machuchal, donde restaurantes y otros negocios enfrentan dificultades para operar con normalidad.
En establecimientos como La Preña, la falta de servicio de acueductos se extiende por varios días. El negocio depende de cisternas de 500 galones, cuyo llenado puede costar entre $400 y $500. La falta de agua también mantiene los baños cerrados, afectando la higiene y las operaciones.
La situación revive el recuerdo de la sequía de 2015, cuando se implementaron medidas como racionamientos, activación de pozos, uso del Superacueducto y dragado de embalses. Sin embargo, expertos señalan que varias de esas estrategias no tuvieron continuidad.
Entre los problemas actuales destacan la acumulación de sedimentos, los salideros y la falta de políticas sostenibles para captar agua de lluvia y reducir la dependencia del sistema de acueductos.
Con racionamientos en varios municipios y más de 70 bajo alerta, comerciantes y expertos advierten que la falta de una respuesta coordinada podría provocar mayores impactos económicos y de salud pública.