Nuevo giro en regulación de energía solar anticipa alzas y retos para el sistema eléctrico
En el nuevo año, la gobernadora Jenniffer González firmó una resolución que altera la regulación de la energía solar, revocando decisiones vigentes desde 2017.
Con este cambio, la reglamentación queda nuevamente en manos del Negociado de Energía, lo que abre un escenario complejo de cara a 2026, marcado por la incertidumbre tarifaria.
Aunque en 2025 se registró una disminución en los apagones, se anticipan aumentos en las tarifas de electricidad, impulsados por controversias sobre el uso de fondos públicos y deudas que aún no han sido cubiertas.
La inestabilidad del sistema eléctrico, junto con posibles ajustes en la tarifa fija, podría tener un impacto sostenido en los consumidores a largo plazo.
Además, se evalúa cómo los usuarios de sistemas de energía solar podrían asumir parte de la deuda gubernamental, un tema que genera preocupación dentro del sector.
A esto se suma una disputa legal en torno a un contrato energético, cuyo desenlace mantiene en duda quién absorberá finalmente esos costos, profundizando la incertidumbre financiera del sistema eléctrico.