Ricardo Ramos sobre la AEE: "Ese modelo fracasó y no deberíamos regresar a él"
El exdirector ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) Ricardo Ramos aseguró que la discusión sobre una posible cancelación del contrato de LUMA Energy no resolvería, por sí sola, los problemas que enfrenta el sistema eléctrico de Puerto Rico.
Durante una entrevista, Ramos explicó que la crisis energética responde a problemas estructurales que se desarrollaron durante décadas y recordó que, aunque la AEE fue en su momento un proyecto exitoso para electrificar la Isla, la corporación comenzó a enfrentar un deterioro financiero sostenido.
Según indicó, por más de 30 años la AEE operó con gastos superiores a sus ingresos, situación que, junto con otros factores, desembocó en la quiebra de la corporación en 2017.
El exfuncionario atribuyó ese escenario a factores como la politización de la corporación pública, una estructura operacional que describió como sobredimensionada y el aumento de costos que, a su juicio, resultó insostenible con el paso del tiempo.
Ramos también señaló que el proceso de reestructuración de la deuda se ha prolongado más de lo esperado y recordó que en 2019 se alcanzó un acuerdo que buscaba limitar el impacto en la factura eléctrica, con aumentos tarifarios de hasta cuatro centavos por kilovatio-hora, aunque posteriormente ese acuerdo no prosperó.
Asimismo, advirtió que aceptar el pago total reclamado por los bonistas tendría un efecto significativo sobre las tarifas eléctricas y, en consecuencia, sobre los consumidores y la actividad económica del país.
Como alternativa, propuso acelerar las inversiones en nueva capacidad de generación para aumentar la eficiencia del sistema y reducir los costos de producción de energía a largo plazo.
Finalmente, Ramos anticipó que la jueza federal que atiende el proceso de quiebra podría eventualmente imponer una solución mediante un mecanismo conocido como «cramdown», que permite aprobar un plan de reestructuración bajo determinadas circunstancias, aun cuando no cuente con el respaldo de todas las partes involucradas.