Pablo José Hernández analiza la crisis de seguridad en la isla
El comisionado residente en Washington, Pablo José Hernández, abordó los resultados de una encuesta reciente con casi ocho mil participantes, en la que el crimen figura como la principal preocupación ciudadana, por encima del costo de vida y la corrupción.
Hernández reconoció que la inseguridad es un problema histórico en Puerto Rico y subrayó que la clave para atenderlo es combatir tanto sus causas estructurales como la impunidad.
Señaló que la falta de consecuencias efectivas fomenta la reincidencia delictiva y que, más que aumentar penas, es necesario garantizar que los delitos se investiguen y procesen con agilidad.
El funcionario valoró positivamente los aumentos salariales a la Policía anunciados por la gobernadora, aunque sostuvo que aún se requieren más recursos y mejor ejecución. Destacó su gestión en Washington para impulsar fondos federales dirigidos a fortalecer policías municipales y colaborar con la Guardia Costera en la interdicción de narcóticos. También mencionó que en el Congreso el debate sobre seguridad se ha centrado mayormente en inmigración.
Hernández enfatizó que la seguridad, junto con la educación y la salud, debe considerarse un servicio esencial para el desarrollo económico y social.
Propuso integrar tecnología para acelerar procesos judiciales y estudiar modelos exitosos en otras ciudades de Estados Unidos.