Expertos advierten sobre riesgos del calor extremo en adultos mayores
En Puerto Rico se anticipa que este podría ser uno de los años más calurosos registrados, una situación que preocupa por su posible impacto en la salud de los adultos mayores, especialmente cuando las altas temperaturas coinciden con apagones o falta de acceso a aire acondicionado.
José Acarón, director estatal de AARP Puerto Rico, junto a los doctores Marianyoly Ortiz y José Sepúlveda, advirtieron que los meses de julio a septiembre podrían ser aún más intensos, por lo que recomendaron prepararse con anticipación y establecer rutinas para reducir la exposición al sol.
Entre las principales medidas, destacaron la importancia de mantenerse hidratados constantemente, ya que las personas mayores suelen sudar menos y sentir menos sed, lo que aumenta el riesgo de deshidratación. También recomendaron estrategias para bajar la temperatura corporal, como utilizar toallas húmedas en el cuello y las axilas, buscar espacios con aire acondicionado y, en caso de usar abanicos, combinarlos con paños fríos para evitar mover aire caliente.
Los expertos también alertaron sobre señales de peligro como taquicardia, palpitaciones, agotamiento y otros síntomas que podrían agravar condiciones cardiovasculares.
Además, aconsejaron vestir ropa ligera y de colores claros, evitar salir entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., consumir comidas livianas como frutas, vegetales y ensaladas, y limitar el alcohol, el café y las bebidas azucaradas.
De igual forma, resaltaron la importancia de buscar sombra, promover la siembra de árboles, utilizar bloqueador solar y estar pendientes de familiares, vecinos o adultos mayores que vivan solos.
A través de la campaña “El sol está que pica”, organizaciones como AARP Puerto Rico y el Instituto de Salud Pública buscan orientar a la ciudadanía sobre cómo mitigar los efectos del calor extremo y proteger a las poblaciones más vulnerables.