El trauma después de parir: una historia real
La autora Keyra Vélez Kuilan compartió cómo una maternidad inesperada cambió por completo el rumbo de su vida y la llevó a replantearse sus prioridades.
Aunque se convirtió en madre a los 28 años, explicó que la noticia llegó en un momento de crecimiento personal. Acababa de regresar de un viaje en solitario a Perú y sentía que, por fin, comenzaba a conquistar sus metas y a adueñarse de su propio camino.
Al conocer que estaba embarazada, aseguró que amó a su hija desde el primer instante, pero también experimentó el duelo de tener que pausar varios de sus sueños.
Uno de los cambios más significativos fue renunciar a su trabajo como maestra, al no encontrar una manera de conciliar una jornada laboral extensa con el cuidado de su bebé.
Esa decisión tuvo un impacto emocional. Relató que se sintió aislada en casa, inmersa en una rutina marcada por la lactancia, los pañales y el llanto, mientras percibía que su pareja, aunque cumplía con su rol como padre, conservaba más espacios para su vida personal.
A ese proceso se sumó la muerte de su abuela, a quien describió como uno de los pilares más importantes de su vida.
Vélez Kuilan explicó que no pudo vivir ese duelo plenamente porque sentía que debía mantenerse fuerte y cumplir con su rol de madre, aun cuando emocionalmente estaba devastada.
Aunque contaba con una red de apoyo, reconoce que atravesó un periodo similar a una tristeza posparto y que evitaba delegar responsabilidades por la presión de demostrar que era una “buena madre”.
Hoy, con una hija de dos años, asegura que ha logrado reencontrarse consigo misma al regresar al mundo laboral y plasmar su experiencia en el libro Maternar desde la pérdida, disponible en Amazon y a través de la página web de Ícaro Editorial.