La moda se apodera de Juegos Olímpicos 2024

La lluvia torrencial no arruinó la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, que duró cuatro horas y se celebró en el río Sena de París el 26 de julio. Según, el presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París, Tony Estanguet, mencionó que, “Cuando amas los juegos, no dejas que unas pocas gotas de lluvia te molesten,” desde el podio frente a la Torre Eiffel en el Trocadéro.

Estanguet trabajó estrechamente con Thomas Jolly, director artístico de las ceremonias, para montar el espectáculo que, por primera vez, no se celebró en un estadio, sino en el río Sena, con diferentes escenas desarrollándose alrededor de varios monumentos de la ciudad de las luces.
Según la revista de moda, Vogue, el conglomerado frances, LVMH, gastó 150 millones de euros para sellar su asociación premium con los Juegos Olímpicos. Esto se pudo percibir en la ceremonia. Desde Lady Gaga, Céline Dion, Aya Nakamura y Juliette Armanet realizaron su performance vestidas por Chrsitian Dior.

Otras marcas que también pertenecen a LVMH aparecerán en los juegos, ya que Chaumet creó las medallas, la marca Berluti vistió a la delegación francesa, mientras que los maquilladores de Sephora se encargarán del maquillaje de los medallistas olímpicos para cuando suban al podio en el Champions Park.

El viernes en la noche, Lady Gaga actuó con una chaqueta de alta costura y una falda negra y rosa bordada con plumas. La cantante francesa Juliette Armanet usó un conjunto de cuero negro de Dior en colaboración con la diseñadora francesa Clara Daguin, conocida por su trabajo con luces y tecnología. En el conjunto, había bordado luces que se activaban al ritmo de la canción. La ceremonia terminó con una nota alta con Céline Dion interpretando Hymne à l’Amour de Édith Piaf en un vestido largo de seda blanca, también de Dior.

En una escena, la pasarela Debilly se transformó en un banquete con la mesa que hacía las veces de pasarela, un formato que recordaba a la mesa de 150 metros de largo que presentó en el memorable 50º desfile de Dries Van Noten en octubre de 2004.
Por su parte, la modelo icónica Farida Khelfa caminó por la pasarela con un vestido de Maitrepierre hecho completamente de residuos de centros de clasificación y recuperación, mientras que la modelo trans Raya Martigny desfiló con Gilles Asquin y la modelo Ildjima Masrangar con un vestido de primavera/verano 2024 de Weinsanto y un tocado alsaciano gigante, un guiño a la región natal de la modelo y el diseñador.

El espectáculo también contó con 15 diseñadores de moda emergentes, seleccionados por Daphné Bürki, la estilista y directora de vestuario de los Juegos Olímpicos de 2024. Algunos de los diseñadores que participaron fueron Jeanne Friot, Victor Weinsanto, Charles de Vilmorin, Kevin Germanier y Alphonse Maitrepierre.