Historia en la Arena: colores y texturas revelan la increíble historia geológica de Puerto Rico
En Puerto Rico, la arena de sus playas no es uniforme: existen múltiples tipos y cada una ofrece pistas sobre la historia natural y geológica del archipiélago.
En la segunda parte de la serie especial Historia en la arena, se presenta el trabajo del geólogo Luis Espada, quien analizó 101 muestras durante dos años para estudiar su composición y valor científico.
Uno de los ejemplos destacados es la arena de la isla Icacos, considerada por Espada como una de las mejores del archipiélago, seguida por Culebra y la isla de Mona.
Su principal característica es su composición mayormente calcárea: más de un 80% proviene de material marino, con fragmentos de roca caliza que forman parte del entorno costero.
El trabajo también resalta la arena negra de Vieques, de origen terrígeno y rica en magnetita, un mineral con propiedades magnéticas que reacciona al contacto con un imán.
Esta particularidad se asocia a la geología volcánica del suroeste de Vieques, donde abundan rocas con minerales como la magnetita.
Las muestras forman parte de una exhibición en el Museo de Historia Natural en Aguadilla, donde se presentan 16 tipos de arena con distintos colores, texturas y composiciones.
Además de su valor educativo, se destaca la importancia de su conservación, ya que los sedimentos ayudan a amortiguar el oleaje, crean hábitats y permiten interpretar procesos geológicos que conectan la costa con el interior de la isla, convirtiéndose en un recurso natural que debe protegerse ante posibles amenazas humanas.