Escándalo de Epstein permanece en segundo plano durante visita de rey Carlos a Washington
Por CNN | Las Noticias
Mientras el rey Carlos III y la reina Camila eran recibidos con honores en la Casa Blanca por el presidente de Estados Unidos y la primera dama, Donald y Melania Trump, un grupo de manifestantes, excluido de reunirse con los monarcas, aprovechó para hacerse escuchar a pocos kilómetros, en la avenida Pennsylvania.
El grupo, reunido en el Capitolio, incluía sobrevivientes de Jeffrey Epstein, sus familiares y activistas, quienes también se congregaron el fin de semana en un acto conmemorativo por Virginia Giuffre.
La fallecida víctima de Epstein acusó a Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey, de agresión sexual y se privó de la vida hace un año.
El expríncipe negó todas las acusaciones en su contra e insistió en que nunca presenció ni sospechó de los comportamientos de los que se acusa al fallecido Epstein.
“Hoy, los sobrevivientes están aquí, sentados con miembros del Congreso, aún luchando por ser escuchados, aún exigiendo una verdadera rendición de cuentas, mientras muchas de las figuras poderosas vinculadas a estos sistemas siguen fuera de alcance, incapaces de reconocer a los sobrevivientes cara a cara”, exclamó el hermano de Giuffre, Sky Roberts.
“Se esperaría que este sea un momento para que el rey envíe un mensaje al mundo de que está del lado de los sobrevivientes. Todavía no podemos obtener eso de nuestro propio presidente de Estados Unidos, quien sigue diciendo ‘engaño’, ‘víctimas o lo que sea’”.
El representante demócrata Ro Khanna, quien copatrocinó la ley que obligó al Departamento de Justicia a divulgar millones de documentos en su poder relacionados con Epstein, intentó aprovechar la visita real enviando una carta al rey el mes pasado para solicitar una reunión en persona con sobrevivientes.
Sin embargo, CNN informó que el rey y la reina no planean aceptar esa solicitud durante su visita de cuatro días, que conmemora el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos, ya que el Palacio de Buckingham es consciente de que un encuentro de este tipo podría afectar la investigación legal británica sobre Mountbatten-Windsor.
Esa decisión está en línea con la estrategia más amplia de los monarcas de evitar declaraciones públicas relacionadas con Epstein.
Como jefe simbólico del poder judicial británico, el rey podría ser acusado de influir en la investigación penal sobre su hermano si se pronuncia directamente sobre el escándalo de Epstein.
Cuando el entonces príncipe Andrew fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, el rey Carlos expresó su “más profunda preocupación”, al tiempo que subrayó que “la ley debe seguir su curso”.
En cambio, la reina Camila sostendrá múltiples reuniones con representantes de grupos que hacen campaña contra la violencia doméstica durante su visita a Estados Unidos, según pudo saber CNN.
El rey Carlos se dirigió la tarde del martes a una sesión conjunta del Congreso y no hizo referencia directa a Epstein ni a los sobrevivientes de sus delitos. Sin embargo, hubo un fragmento del discurso que fue interpretado como un guiño hacia ese grupo.
“En ambos países, es precisamente el carácter vibrante, diverso y libre de nuestras sociedades lo que nos da fortaleza colectiva, incluso para apoyar a las víctimas de algunos de los males que, trágicamente, existen hoy en nuestras sociedades”, abundó.
Además, la visita del rey y la reina esta semana a Washington ha puesto de relieve la relativa falta de rendición de cuentas en Estados Unidos contra quienes pudieron haber ayudado a Epstein y a su red de tráfico sexual.
A pesar de que el Departamento de Justicia divulgó millones de documentos relacionados con Epstein en los últimos meses, solo una persona, su cómplice, Ghislaine Maxwell, fue procesada por su participación. El Departamento de Justicia reiteró que no tiene investigaciones activas contra otros individuos del círculo de Epstein.
Además de la investigación sobre Mountbatten-Windsor, hay una investigación penal independiente sobre el exembajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson.
Está siendo investigado por acusaciones de haber compartido información sensible con Epstein que habría sido valiosa en Wall Street; fue destituido por el primer ministro Keir Starmer y renunció a su militancia en el Partido Laborista. Starmer enfrenta ahora una fuerte presión política e incluso llamados a dimitir por su manejo del caso Mandelson.
Lauren Hersh, cofundadora de World Without Exploitation, una organización que trabaja contra la trata de personas y la explotación sexual y que ha colaborado estrechamente con muchos sobrevivientes de Epstein, abundó a CNN: “La visita del rey Carlos a Estados Unidos es una oportunidad para hacer lo correcto con los sobrevivientes que, con valentía, enfrentaron a una de las instituciones más poderosas del mundo y han solicitado reunirse con él”.
“Al mismo tiempo, mientras honramos a Virginia y a todos los demás sobrevivientes de los abusos de Epstein y Maxwell, Estados Unidos puede aprender lecciones del ejemplo del Reino Unido en cuanto a exigir responsabilidades a todos los que participaron y perpetuaron su red criminal”, añadió Hersh.
Aun así, algunos sobrevivientes de Epstein alegaron que no están especialmente enfocados en la visita del rey —y en lo que pueda o no decir públicamente sobre el delincuente sexual condenado—.
Señalan que sus esfuerzos están más orientados a la rendición de cuentas en Estados Unidos, incluida la divulgación completa de los archivos de Epstein y las investigaciones contra quienes lo ayudaron a operar su red de tráfico sexual.