Empresario se declara culpable por fraude a la Ley 20
Por Melissa Correa Velázquez
El empresario Gopalkrishna Pai, acusado por un gran jurado en el 2019 por gestar un esquema de fraude de $98 millones, del que se valió de la Ley 20 -actualmente Ley 60- para atraer inversionistas a Puerto Rico, se declaró culpable por estos hechos, ante el juez Francisco Besosa.
Según el documento del acuerdo de culpabilidad, contenido en el expediente del caso, Pai hizo alegación de culpabilidad por el cargo de fraude electrónico.
Como parte del acuerdo, el fiscal Seth Erbe, recomienda una sentencia de 41 meses de prisión.
Si el ahora convicto hubiese enfrentado el juicio en su contra y hubiese sido encontrado culpable, se exponía a una sentencia de 20 años de cárcel.
El acuerdo indica que Pai no puede apelar la sentencia.
Originalmente, Pai fue acusado por un gran jurado el 15 de mayo de 2019 por 34 cargos de fraude electrónico, robo de identidad agravada y lavado de dinero.
El pliego acusatorio afirma que creó unas 100 compañías fantasmas y realizó negocios y/o transacciones electrónicas fraudulentas por $98 millones, de los cuales generó $7 millones en ganancias.
Se alega que el acusado se habría aprovechado de los beneficios tributarios de la Ley 20 para realizar ventas por “Internet”. El nombre de la compañía que manejaba está identificado como F9 Advertising LLC, dedicada a la venta de productos para el cuidado personal, incluidas cremas para la piel, utilizando el modelo de «marketing» de opción negativa.
La comercialización de opciones negativas es una categoría de transacciones comerciales en la que los vendedores interpretan el hecho de que un cliente no tome una acción afirmativa, ya sea para rechazar una oferta o cancelar un acuerdo, como consentimiento para cobrar por bienes o servicios.
De acuerdo a la teoría del Ministerio Público, tras crear las compañías, obtuvo números de identificación de empleador individuales del Servicio Federal de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés) para cada empresa y abrió cuentas bancarias comerciales individuales bajo su control. Asimismo, creó documentos falsos, los que fueron enviados a los procesadores comerciales para crear cuentas de comerciantes, a fin de procesar las ventas en línea y disfrazar su participación.
Los alegados hechos ocurrieron desde mayo de 2014 hasta octubre de 2018.
La vista de sentencia fue señalada para el 23 de septiembre.