Advierten sobre un “colapso” en el manejo gubernamental de la crisis energética
La crisis energética en Puerto Rico continúa agravándose, con problemas de generación, apagones prolongados y negocios que han anunciado cierres ante los altos costos de operar. A este panorama se suma la preocupación por la disponibilidad de gas natural para generar electricidad en San Juan a precios razonables.
Durante un análisis con el exrepresentante Ramón Luis Nieves, se cuestionó el manejo gubernamental del sistema energético y se describió como un “colapso” en el control del problema. También se señalaron las controversias recientes relacionadas con Power Expectations y New Fortress, esta última involucrada en una disputa que llegó a los tribunales.
Entre los cuestionamientos, se destacó la falta de medidas concretas a corto plazo y la ausencia de una estrategia clara por parte del Ejecutivo. Además, se planteó que el Gobierno podría asumir un papel más activo en el suministro de gas natural, incluida la revisión de las operaciones en el muelle y la posibilidad de abrir la contratación a otras compañías.
Como alternativa para fortalecer la generación, se destacó el potencial de la energía solar a gran escala, cuya integración podría ser más rápida que la construcción de nuevas plantas de gas. Según lo expuesto, se anticipa la incorporación de unos 300 megavatios de energía solar entre este año y el próximo. Sin embargo, también se cuestionó que Puerto Rico haya perdido cerca de una década en ampliar esa alternativa.
La crisis también repercute en el costo de vida y la estabilidad de los comercios, que enfrentan facturas más altas y pérdidas económicas por daños a sus equipos durante las interrupciones eléctricas.
Ante este escenario, se reclamó que el Gobierno presente una estrategia energética definida y comunique con claridad las medidas que pretende implementar. Entre las iniciativas mencionadas figura el proyecto legislativo CPEX, dirigido a facilitar el financiamiento de equipos energéticos para los negocios, cuyo trámite fue señalado como una gestión que no parece tener prioridad.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de atender los problemas de generación y suministro de combustible, así como de establecer soluciones que permitan estabilizar el servicio eléctrico y reducir el impacto económico sobre las familias y los comercios.