Protestas por el costo de vida se extienden por Europa durante el fin de semana festivo
Las protestas por el costo de vida, que comenzaron en Francia, se han extendido a Alemania, donde este sábado, coincidiendo con Halloween, se llevan a cabo manifestaciones en las que se esperaba la participación de decenas de miles de personas en distintas partes del país.
El nuevo movimiento juvenil alemán, denominado “Gen Z regelt” (La Generación Z toma el mando), protesta contra el elevado costo de vida, la falta de financiación de escuelas y universidades, las preocupaciones medioambientales y la posible reintroducción del servicio militar obligatorio. Se convocaron manifestaciones en grandes ciudades como Berlín, Frankfurt, Colonia y Múnich.
Los organizadores de “Gen Z regelt” planificaron esta jornada de movilización para que coincidiera con Halloween, con el propósito de aumentar la participación y la visibilidad de sus reclamos.
“Somos jóvenes que ya no queremos ver cómo se toman decisiones sobre nuestro futuro sin contar con nosotros”, afirma el movimiento en su sitio web. También señala que la intención es protestar pacíficamente y pide a los participantes que mantengan el rostro visible, incluso si utilizan disfraces de Halloween.
Como medida preventiva, se desplegaron agentes de policía adicionales en distintas partes de Alemania. Además, comercios de lujo ubicados en la exclusiva avenida Kurfürstendamm, en Berlín, tapiaron sus escaparates ante posibles incidentes.
Sin embargo, la manifestación en Berlín fue mucho más reducida y tranquila en comparación con las movilizaciones registradas en París durante las últimas semanas. Según informaron a CNN agentes de policía presentes en el lugar, se estima que unas 4,500 personas participaron en la protesta.
El movimiento juvenil alemán se suma a una ola más amplia de manifestaciones que ha recorrido Europa, incluidas las protestas y los disturbios registrados en Francia, país que se prepara para otro fin de semana de movilizaciones.
Este sábado, el movimiento de los “chalecos amarillos” realizó nuevas protestas a escala nacional en Francia, en lo que se denominó el “tercer acto” de manifestaciones, tras las movilizaciones del 17 y el 24 de octubre. Se esperaba que estudiantes y algunos sindicatos también se unieran a las protestas.
El Ministerio del Interior francés informó que 320,000 personas se manifestaron en todo el país este sábado, de las cuales 70,000 se concentraron en París. La cifra fue notablemente inferior a los 550,000 manifestantes registrados el 17 de octubre y a los 410,000 que participaron la semana anterior.
El Ministerio indicó que, hasta las 6:00 p.m. (hora local), se habían registrado 296 detenciones en todo el territorio nacional.
Ante el “riesgo muy elevado de desorden público”, el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, anunció esta semana que las manifestaciones solo estarían autorizadas fuera de los centros urbanos. También informó que se desplegarían 70,000 agentes adicionales de las fuerzas de seguridad en todo el país.
El Ministerio señaló que, al 29 de octubre, al menos 1,193 agentes de policía habían resultado heridos desde el inicio de las protestas.
Halloween añadió otra preocupación para las autoridades. Nuñez advirtió sobre convocatorias para realizar concentraciones en distintos puntos de Francia a partir de las 8:00 p.m. (hora local), organizadas, según indicó, por “grupos radicales de extrema izquierda y ‘chalecos amarillos’ radicalizados”.
El funcionario señaló que algunos mensajes hacían referencia a Halloween mientras llamaban a la “revolución” y a la “insurrección”. Calificó esos llamamientos como incitaciones a graves alteraciones del orden público y advirtió que las concentraciones estarían prohibidas.
En los últimos días, la palabra “purga” ha circulado por las redes sociales, en referencia a la franquicia cinematográfica distópica que presenta un mundo en el que todos los delitos se permiten durante un periodo de 12 horas al año.
“¡En Halloween, las reglas siguen siendo las mismas!”, advirtió la Policía de París en la red social X. Las autoridades recordaron que ocultar el rostro en público puede conllevar una multa de 150 euros (unos 170 dólares), mientras que portar un arma, incluso si es falsa, puede acarrear una pena de hasta tres años de prisión y una multa de 45,000 euros.
Las protestas en Francia comenzaron a finales de septiembre, encabezadas por estudiantes de secundaria que exigían mejoras en las condiciones de los edificios escolares, soluciones a la escasez de profesores y a la falta de recursos, así como cambios en el sistema de acceso a la universidad.
Posteriormente, las manifestaciones cobraron mayor fuerza con la incorporación de los “chalecos amarillos”, un movimiento que surgió inicialmente para protestar contra el fuerte aumento de los precios del combustible.
Las imágenes de violencia y saqueos ocurridos durante las protestas del 17 de octubre continúan preocupando a las autoridades francesas. Ese día, más de 550,000 personas salieron a las calles en todo el país, según cifras del Ministerio del Interior. Más de 3,000 comercios fueron atacados o saqueados, algunos de ellos destruidos, y más de 2,700 personas fueron detenidas.
El ministro del Interior también declaró que más de 1,000 agentes de las fuerzas del orden habían resultado heridos desde el inicio del movimiento de protesta.
Al ser preguntado por los estudiantes heridos durante las manifestaciones, el presidente francés, Emmanuel Macron, calificó la violencia como un “fracaso colectivo”.
“Creo que ningún estudiante de secundaria comenzó a defender sus reivindicaciones esperando sufrir consecuencias tan terribles. Y tampoco conozco a ningún agente de policía que se alistara para verse envuelto en momentos tan terribles y violentos”, declaró al youtuber Hugo Travers.
La manifestación de este sábado tuvo lugar antes del 5 de noviembre, fecha en la que todas las miradas estarán puestas en la huelga y movilización nacionales convocadas por la coalición intersindical en protesta por el aumento del costo de la vida.