Caso Cornell: lo más reciente sobre la denuncia de violación grupal en una fraternidad

Por Andrea Osorio Gelpí

(Por CNN) – Una demanda presentada en septiembre por una exestudiante de la Universidad de Cornell, que denunció haber sido víctima de una violación grupal en una casa de fraternidad en 2024, provocó la reapertura de la investigación y generó cuestionamientos sobre cómo la universidad, la Policía y los fiscales manejaron el caso.

La demandante, identificada como Jane Doe, sostiene que fue agredida sexualmente por varios integrantes de la fraternidad Chi Phi mientras se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas.

El documento identifica como demandados a siete entonces miembros de la fraternidad: Matthew Ingalls, Jonathan Newell, Winston Lee, Gillio Lopes, Diego Sarabia, Scott Norris y Scott Kretzschmar. Ninguno ha sido acusado penalmente hasta el momento.

La aparición de nueva información también ha puesto bajo escrutinio la investigación inicial. El fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, ha dicho que originalmente recibió de la Policía de Cornell una declaración de seis páginas y mensajes de Snapchat antes de decidir no presentar cargos.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, posteriormente designó a la secretaria de Justicia estatal, Letitia James, como fiscal especial para asumir la investigación.

Esta es una cronología de los principales acontecimientos:

Agosto de 2022:
Jane Doe llegó a Cornell como estudiante de primer año de 18 años y posteriormente se unió a la sección Alpha Beta de la hermandad Delta Delta Delta.

Octubre de 2024:
Según la demanda, Doe acudió a un evento de su hermandad en Ithaca después de haber consumido alcohol. Más tarde se dirigió a la casa de la fraternidad Chi Phi para visitar a un amigo.

La demanda alega que, una vez allí, Doe estaba visiblemente intoxicada y que varios hombres la agredieron sexualmente durante varias horas. También sostiene que fue presionada para consumir ketamina y más alcohol.

Alrededor de la 1:42 a.m.:
Según la demanda, uno de los hombres publicó en un grupo de Snapchat de la fraternidad un mensaje invitando a otros miembros a subir a la habitación donde se encontraba Doe. Otros hombres habrían entrado posteriormente.

La demanda sostiene que la agresión continuó durante horas y terminó alrededor de las 5:45 a.m., cuando Doe perdió el conocimiento.

Más tarde ese día:
Doe regresó a la casa de su hermandad y, según documentos citados por The New York Times, les contó a sus compañeras que había consumido ketamina y mantenido relaciones sexuales con varios hombres.

Una de sus compañeras dijo a los investigadores que Doe todavía no utilizaba las palabras “violación” o “agresión”. Según los documentos, otra compañera la describió en estado de shock y señaló que parecía no comprender completamente la gravedad de lo ocurrido.

Con el paso de las semanas, Doe comenzó a interpretar lo ocurrido como una agresión sexual, según documentos del proceso disciplinario citados por el Times.

22 de octubre de 2024:
Doe acudió a Cornell Health para recibir tratamiento por una infección urinaria y realizarse pruebas de enfermedades de transmisión sexual, según su abogado.

7 de noviembre de 2024:
Doe acudió a un servicio de urgencias en Ithaca y solicitó un examen forense para casos de violación, informó el Times.

8 de noviembre de 2024:
Doe denunció el incidente ante la Policía de la Universidad de Cornell. Ese mismo día, la sección Xi de Chi Phi fue suspendida temporalmente por presuntas violaciones al código de conducta estudiantil, según la demanda.

De acuerdo con la transcripción de su entrevista policial obtenida por WCBS y citada por el Times, Doe dijo explícitamente que había sido violada y describió su estado de intoxicación y la presión que sintió durante el encuentro.

“Puedo decir con un 100% de certeza que fui violada”, declaró, según la transcripción.

15 de noviembre de 2024:
Doe firmó una declaración de seis páginas preparada por la Policía de Cornell. El documento describía que estaba “bastante incapacitada” y “horrorizada” a medida que más hombres entraban en la habitación, además de mencionar agresiones físicas.

Sin embargo, la declaración no incluía la acusación directa de violación que aparece en la transcripción de la entrevista.

El fiscal Van Houten dijo posteriormente que esa declaración fue el único documento que la Policía le entregó inicialmente. Según él, varios fiscales e investigadores determinaron que el documento no describía un delito y decidieron no presentar cargos.

Cornell había dicho inicialmente que entregó toda la información de la investigación al fiscal, pero posteriormente aclaró que compartió la declaración de Doe y una captura de pantalla de Snapchat.

26 de noviembre de 2024:
Cornell reconoció públicamente que había recibido “acusaciones graves y profundamente perturbadoras” relacionadas con consumo de drogas y violencia sexual en la casa de Chi Phi.

14 de enero de 2025:
La universidad inició una investigación formal bajo el Título IX en respuesta a la denuncia de Doe.

Mayo de 2025:
La investigación del Título IX incluyó más de 50 entrevistas, entre ellas las de seis de los siete hombres señalados, según documentos obtenidos por CNN.

Cuatro de los hombres reconocieron haber tenido contacto sexual con Doe, pero alegaron que fue consensuado. Los demás negaron haber participado en encuentros sexuales. Cornell posteriormente impuso sanciones, incluidas suspensiones y expulsiones, y mantuvo cerrada la sección de Chi Phi en el campus.

4 de noviembre de 2025:
Cornell publicó los resultados de su encuesta sobre agresiones sexuales en el campus y reportó un aumento en la prevalencia de conductas sexuales inapropiadas en la institución.

16 de septiembre de 2026:
Doe presentó una demanda civil de 101 páginas en Nueva York, en la que detalló sus acusaciones contra Cornell y varios miembros de Chi Phi.

18 de septiembre:
The Cornell Daily Sun informó sobre la demanda, lo que provocó una amplia atención nacional.

21 de septiembre:
Cornell emitió un comunicado en respuesta a la demanda y señaló que no podía discutir las medidas disciplinarias debido a las leyes de privacidad.

28 de septiembre:
Van Houten anunció que su oficina reabriría el caso y solicitaría una revisión ante un gran jurado para determinar si correspondía presentar cargos penales.

El fiscal sostuvo que la decisión de no presentar cargos en 2024 había sido jurídicamente correcta, pero reconoció que las víctimas de agresiones sexuales pueden necesitar tiempo para procesar lo ocurrido.

Cornell, por su parte, defendió las sanciones impuestas durante el proceso disciplinario y rechazó las acusaciones de que los estudiantes señalados hubieran recibido castigos menores.

29 de septiembre:
La oficina de la fiscal general de Nueva York anunció que revisaría la respuesta de Cornell ante las acusaciones. Hochul calificó las alegaciones de “espantosas” y pidió una revisión externa e independiente.

1 de octubre:
Hochul anunció que James asumiría como fiscal especial debido a que había “perdido la confianza” en la capacidad de Van Houten para supervisar la investigación.

James tendrá autoridad para investigar el caso y, si corresponde, presentar cargos y llevar pruebas ante un gran jurado.

2 de octubre:
Hochul dijo durante una conferencia de prensa que quería conocer “la verdad” sobre el caso y expresó confianza en que James llevaría a cabo la investigación.

3 de octubre:
El presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, se pronunció públicamente por primera vez sobre las acusaciones. En un mensaje en video, calificó las alegaciones de “profundamente perturbadoras” y respaldó la decisión de Hochul de poner la investigación penal en manos de James.

Kotlikoff también anunció que Cornell realizará una revisión independiente, a cargo de un bufete externo, sobre la manera en que la universidad manejó el caso de 2024.

El presidente reconoció que la universidad todavía no tiene todas las respuestas y afirmó que Cornell debe “hacerlo mejor” para prevenir futuros casos de violencia sexual.

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