Remanentes de Dolly traerán lluvia y viento, pero no acabarán con la sequía
Los remanentes de Dolly dejarán lluvias y ráfagas de viento en Puerto Rico desde el domingo, aunque no se espera el paso de una tormenta organizada por la isla.
El sistema se ha debilitado debido a los vientos cortantes, que han impedido que vuelva a organizarse. Sin embargo, todavía mantiene un amplio campo de humedad que provocará un aumento en las lluvias durante los próximos días.
El sábado se perfila como una jornada mayormente estable, pero el domingo las probabilidades de lluvia superarían el 60%, con condiciones húmedas que podrían extenderse hasta el lunes y martes.
Aunque no se anticipan lluvias torrenciales generalizadas, sí podrían registrarse aguaceros intermitentes, particularmente favorables para las zonas del este que necesitan precipitación sobre las cuencas de los embalses Carraízo y La Plata.
También se esperan vientos de entre 15 y 25 millas por hora, con posibilidad de ráfagas más fuertes, especialmente desde el domingo.
Mientras tanto, el calor continúa marcando las condiciones del tiempo. San Juan alcanzó los 91 grados Fahrenheit, mientras que Vega Baja registró temperaturas de hasta 96 grados, con índices de calor que llegaron a 116 grados.
La advertencia de calor emitida este viernes fue la número 47 del año, y existe la posibilidad de que se emita nuevamente el sábado, cuando los índices de calor podrían fluctuar entre 108 y 111 grados.
Los modelos meteorológicos presentan diferencias en cuanto a la cantidad de lluvia que podría recibir la isla. El modelo europeo proyecta acumulados más conservadores, de entre 1 y 2 pulgadas en zonas aisladas del norte y este, mientras el modelo GFS contempla un escenario más lluvioso, con acumulados de hasta 4 a 4.5 pulgadas en el este.
De concretarse el escenario más lluvioso, las precipitaciones podrían representar un alivio para los embalses. Sin embargo, las lluvias no serían suficientes para eliminar la sequía extrema que enfrenta Puerto Rico.
Carraízo continúa siendo uno de los principales puntos de preocupación. Si el embalse mantiene una pérdida de entre 3 y 7 centímetros de agua por día, podría entrar en nivel de control la próxima semana, a menos que las lluvias logren cambiar esa tendencia.
A más largo plazo, el panorama tampoco es alentador. La NOAA proyecta para principios de septiembre una probabilidad de entre 50% y 65% de lluvias por debajo de lo normal, lo que podría prolongar la sequía.
El escenario podría complicarse aún más por el fortalecimiento de El Niño, que podría influir en las condiciones de lluvia incluso hacia 2027.
En cuanto a Dolly, el sistema podría dejar lluvia beneficiosa para algunas zonas, pero no representa una solución definitiva a la crisis de agua que enfrenta la isla.