Trump comparte video con IA en el que trata a celebridades por el "síndrome de trastorno de Trump"
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, publicó este jueves un video generado con inteligencia artificial (IA) en el que, personificado como un «doctor», asegura tener un tratamiento para varias celebridades que, según él, sufren del «síndrome de trastorno de Trump» o TDS, por sus siglas en inglés.
El video, difundido en su red social Truth Social, comienza con una versión de Trump generada por IA, vestida con uniforme de médico y un estetoscopio, que dice: «¿Usted o alguien que conoce ha sido diagnosticado con TDS? Los síntomas pueden ser implacables. Afortunadamente, soy el Dr. Trump y tengo un plan de tratamiento. Escuchemos lo que algunos de mis pacientes tienen que decir».
El «síndrome de trastorno de Trump» no es una condición médica real, sino un término utilizado por aliados del presidente para descalificar las críticas intensas en su contra.
A continuación, el video presenta testimonios falsos, también generados con IA, de múltiples celebridades que a través de los años han criticado públicamente a Trump. Entre ellas aparecen Rosie O’Donnell, Whoopi Goldberg, John Leguizamo, Edward Norton, Robert De Niro y Julia Roberts.
En las imágenes, las figuras narran cómo el supuesto «TDS» habría afectado sus vidas personales y profesionales, y aseguran haber visto mejorías tras seguir el tratamiento del «doctor Trump».
¿El tratamiento? Según las recomendaciones del «doctor Trump», es simple: «Apaga las noticias falsas, di tus oraciones y, si alguna vez te sientes ansioso, solo toma una Diet Coke como yo».
Este video se suma a otros contenidos generados con IA que Trump ha compartido y que han creado controversia, como uno de la pasada primavera en el que se representó como una figura parecida a Jesucristo. Tras las críticas, retiró la publicación y aseguró que la imagen debía representarlo como un médico.
La difusión de este tipo de videos ha generado debate sobre el uso de recreaciones digitales, conocidas como «deepfakes», de figuras públicas sin su consentimiento. El tema cobra relevancia mientras la industria del entretenimiento impulsa legislación en Estados Unidos para limitar este tipo de contenido.