Violencia de género deja una generación marcada por el trauma
La violencia de género tiene un impacto devastador que trasciende a las víctimas directas, afectando también a los niños expuestos a estas situaciones.
Discutimos este problema en profundidad, destacando la necesidad de atender no solo a las sobrevivientes de la violencia doméstica, sino también a los menores que sufren y presencian estos actos traumáticos.
En Puerto Rico, la cifra de feminicidios ha alcanzado niveles alarmantes, con 13 casos registrados en lo que va del año y otros casos ocurridos en presencia de niños. Esto subraya la importancia de evaluar a las víctimas secundarias y brindarles el apoyo psicológico que requieren. Se mencionó que no existe una política pública efectiva para abordar esta problemática, lo que conlleva a que 44 menores quedaran huérfanos el año pasado como resultado de feminicidios. Es fundamental implementar leyes que establezcan procedimientos claros para la atención de estos niños.
Los expertos, como el Dr. Francisco Javier, abordan el impacto psicológico de ser testigo de violencia en el hogar, señalando que las mejores prácticas incluyen la intervención temprana y la psicoterapia, que pueden ayudar a mitigar el trauma. Sin embargo, el sistema actual carece de protocolos que aseguren que se brinde apoyo adecuado a los menores en estas situaciones.
Esta conversación resalta la urgencia de la creación de políticas públicas en Puerto Rico, tomando como referencia modelos internacionales que ya funcionan en otros países de América Latina y Europa. Además, se invitó a la audiencia a unirse a una conferencia que se llevará a cabo el 27 de agosto, donde se abordarán estrategias para la protección y reparación de las víctimas de feminicidio y su niñez. La violencia de género es un problema serio que exige la atención de toda la sociedad y, especialmente, de los legisladores para implementar cambios significativos