Polémica por ley que busca regular la medicina estética en Puerto Rico
El proyecto para regular la medicina estética en Puerto Rico ha desatado un fuerte debate y genera preocupación y confusión entre médicos y esteticistas, muchos de los cuales han operado responsablemente durante años y hoy ven amenazado su trabajo.
La intención declarada de la ley 971 es proteger la salubridad y evitar que personas sin la formación adecuada apliquen botox o fillers en lugares no clínicos, pero términos como «médicos autorizados» en la sección 5 crean incertidumbre porque la legislación vigente desde 2008 habla de «médicos licenciados».
Esteticistas denuncian que podrían quedar excluidas actividades válidas como faciales y masajes, mientras que médicos insisten en que procedimientos que atraviesan la epidermis deben ser realizados por personal médico con dispositivos médicos.
El conflicto se agrava por la existencia de malos actores (técnicos de uñas u otros) que practican procedimientos invasivos sin preparación, lo que perjudica al sector en general.
También hay preocupación por el impacto en negocios y marcas de cosméticos, cuya regulación es compleja (las instalaciones pueden estar aprobadas por la FDA aunque los productos cosméticos no lo estén).
Expertos piden enmiendas y mayor claridad normativa para conciliar la protección de la salud pública con la continuidad del trabajo legítimo de esteticistas y la educación adecuada en la industria.