Misterio rodea la desaparición de joven testigo clave en caso de asesinato de Gabriela Nicole
La desaparición de Miriathny Avilés Rodríguez, joven de 18 años y media hermana de Anthonieska Avilés, imputada en el asesinato de Gabriela Nicole Pratts, ha generado gran preocupación y múltiples interrogantes sobre la actuación del Estado.
Desde el 28 de diciembre, su madre, Sheila Rodríguez, no ha tenido comunicación alguna con su hija, pese a que la Policía informó que fue localizada en buen estado de salud.
Sin embargo, las autoridades no han precisado su paradero, lo que mantiene a la familia en un estado de angustia constante.
Ante la falta de información, la madre presentó un recurso legal ante el Tribunal de Apelaciones, luego de que el Tribunal de Primera Instancia rechazara la solicitud de hábeas corpus.
Por su parte, el Departamento de Justicia sostiene que Miriathny no se encuentra bajo su custodia, una postura que contrasta con el hecho de que la Policía tuvo contacto directo con la joven.
La situación se torna aún más compleja ante rumores sobre una orden de protección vigente a favor de la joven, presuntamente emitida contra su padre, lo que podría explicar restricciones en la divulgación de información, aunque ninguna agencia lo ha confirmado oficialmente.
Aunque legalmente es considerada menor, surgen cuestionamientos sobre cómo el Estado puede retener o proteger a una joven sin notificar a sus padres, intensificando el debate sobre el deber gubernamental de protección, la transparencia institucional y el derecho de los familiares a estar informados.
La madre insiste en que su mayor temor es la seguridad de su hija, mientras el caso continúa rodeado de incertidumbre, silencio oficial y contradicciones.