La crisis oculta: desigualdad y pobreza femenina en Puerto Rico
Jorge Colberg analiza la relación entre pobreza y desigualdad de género en Puerto Rico, destacando que la pobreza “tiene cara de mujer”.
Las estadísticas evidencian que las mujeres, especialmente las jefas de familia, enfrentan mayores niveles de discrimen laboral y menores ingresos.
Mientras un hogar compuesto por dos adultos genera una mediana de $56,058 anuales y uno encabezado por un hombre cerca de $22,966, en el caso de mujeres solteras jefas de familia el ingreso promedio baja a $14,500. Además, el 23% de la población son mujeres jefas de hogar.
La situación impacta directamente a los menores: hay 495,260 niños y adolescentes en la isla, y el 58% de los menores de cinco años vive bajo niveles de pobreza.
Estudios revelan que el principal obstáculo para que muchas mujeres trabajen a tiempo completo es la falta de centros de cuido; 75% señala esta razón, 66% trabajaría jornada completa si tuviera acceso a estos servicios y más del 80% necesita apoyo para hijos en edad preescolar.
Los mapas presentados muestran que las regiones con mayor pobreza —sureste, montaña y suroeste— coinciden con las áreas donde menos centros de cuido y programas Head Start existen.
Ante esta realidad, se propone que el gobierno condicione incentivos contributivos a empresas para que establezcan centros de cuidado diurno y nocturno en esas zonas, facilitando así la inserción laboral femenina y combatiendo la pobreza infantil desde su raíz.