Falta de iluminación afecta la seguridad en el sur
En diversas comunidades rurales de Puerto Rico, la falta de alumbrado público se ha convertido en una preocupación constante para sus residentes.
En municipios como Jayuya y Adjuntas, vecinos denuncian que carreteras estatales y calles comunitarias permanecen a oscuras, con postes sin luminarias y cubiertos de vegetación.
La escasa iluminación afecta la seguridad, especialmente de niños y personas mayores, y ha sido vinculada a incidentes de robos y accidentes.
Aunque se han realizado gestiones ante LUMA Energy, muchos ciudadanos aseguran que las respuestas han sido insuficientes.
El panel político informó que el Negociado de Energía autorizó 1.2 billones de dólares para proyectos de alumbrado, fondos que serán administrados por los municipios mediante subastas para agilizar la instalación y reparación de luminarias.
Sin embargo, también surgieron críticas sobre la tardanza en atender el problema y cuestionamientos sobre la capacidad del gobierno para responder con eficacia.
Mientras se anuncian medidas y asignaciones presupuestarias, residentes de la zona rural insisten en que la falta de luz continúa impactando su calidad de vida, su seguridad y la dinámica diaria de sus comunidades.