"Ella insertaba esa aguja terrible": procedimiento estético culmina en una pesadilla
En Puerto Rico, la ley 247 del 2004 establece que solo médicos con licencia pueden inyectar toxina botulínica para tratamientos estéticos. Sin embargo, la práctica de personas sin autorización está en aumento, lo que representa un riesgo para la salud pública.
Un testimonio revela complicaciones serias tras recibir inyecciones de la sustancia de fuentes no autorizadas, causando dolor y desfiguración.
Las autoridades deben tomar acciones ante el crecimiento de estas prácticas, mientras los pacientes enfrentan dificultades para formalizar quejas por falta de regulación.
La Junta de Licenciamiento, que regula a los profesionales de la salud, ha recibido denuncias, pero solo tiene jurisdicción sobre médicos licenciados.
Informan que se está trabajando en agilizar los procesos de licenciatura para evitar que nuevos graduados se vean obligados a optar por prácticas ilegales.
La situación requiere atención urgente para proteger la salud de la población y asegurar que solo profesionales cualificados realicen estos procedimientos estéticos.