Aerostar se prepara para atender alto flujo de pasajeros
La situación en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín se ha complicado debido al cierre parcial del gobierno federal, que ha provocado una reducción significativa de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
Esto ha generado largas filas y tiempos de espera extendidos, obligando a los pasajeros a llegar con al menos cuatro horas de anticipación.
Aunque veinte agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fueron desplegados recientemente como apoyo, su función hasta el momento se ha limitado a tareas de monitoreo y vigilancia, sin impacto directo en la agilización del proceso de inspección.
Aerostar, empresa administradora del aeropuerto, activó un plan de contingencia que incluye la instalación de carpas, vallas, barreras y la asignación de personal adicional para orientar a los viajeros y organizar las filas.
La situación coincide con un aumento estacional en el flujo de pasajeros por el receso de primavera y la Semana Santa, con cifras que superan los 20 mil viajeros diarios.
Las autoridades aeroportuarias continúan implementando medidas adicionales mientras persista la incertidumbre presupuestaria a nivel federal.