Madres de PR En Vivo comparten emotivas historias sobre maternidad y familia
Las presentadoras de PR En Vivo, Deddie Romero, Wanda Sais y Ashley Beth Pérez, se reunieron en un almuerzo especial para compartir historias íntimas sobre su infancia, sus familias y las distintas formas en que la maternidad ha marcado sus vidas.
Durante la conversación, salieron a relucir vivencias muy diferentes, pero igual de poderosas.
Ashley Beth compartió que no creció junto a su madre biológica, sino que fue criada por su abuela paterna y su familia. Al ser hija única, recordó que sus veranos podían sentirse “bien aburridos” por estar rodeada mayormente de adultos, aunque también los describió como momentos llenos de amor, cuidado y dedicación. Entre sus recuerdos más especiales, destacó cuando su abuela la llevaba a los parques y buscaba maneras de entretenerla para que no se sintiera sola.
Con honestidad, también contó que conoció a su madre biológica ya siendo adulta. Aunque no desarrollaron una relación constante, reconoció que ve en ella algunos rasgos heredados, como su cabello, que suele llamar la atención.
Por su parte, Wanda recordó una infancia “maravillosa”, marcada por el cuidado, el apoyo familiar y la influencia del mundo de la belleza. Habló de una madre pendiente al bienestar, al “skin care” y a los detalles, así como de la presencia de sus padres en sus actividades, desde el coro hasta otros momentos importantes de su desarrollo. También mencionó que, aunque en su hogar existían retos, como la condición visual de su hermana, siempre contó con una base familiar sólida.
Deddie describió su niñez como buena, pero a la vez “extraña”, debido a que su madre trabajaba mucho y, al ser cuatro hermanos, en muchas ocasiones quedaban al cuidado de una nana. Aun así, recordó con cariño los momentos compartidos con la familia extendida, entre primos, nietos y encuentros que creaban un sentido de comunidad en medio de la rutina diaria.
La conversación también dio paso a una reflexión sobre lo que significa ser madre en la actualidad. Para Ashley Beth, la maternidad es un aprendizaje constante: requiere paciencia, respeto, límites y la capacidad de entender que, aun en medio de los corajes o los retos, el amor por los hijos sigue creciendo.
Wanda, aunque no es madre biológica, expresó que se considera una “madre de la vida”, al haber cuidado, enseñado y acompañado a otros a lo largo de los años. Además, compartió que hoy vive una nueva etapa como abuela, una experiencia que describió como profundamente tierna y transformadora.
Uno de los momentos más emotivos surgió cuando hablaron de lo que les dirían a sus madres y abuelas si las tuvieran de frente. Entre lágrimas y recuerdos, coincidieron en una palabra: “gracias”. Gracias por la lucha, por la protección, por los sacrificios, por la resiliencia y por el amor demostrado de tantas maneras.
También reconocieron ese sentimiento humano de querer pedir perdón por las veces en que, por el ajoro de la vida, se deja una visita, una llamada o un abrazo para “otro día”, pensando que siempre habrá tiempo.
Al final del encuentro, levantaron sus copas por “todas las madres sacrificadas, hermosas y buenas”, dejando un mensaje claro: hay muchas formas de ser mamá. Están las madres biológicas, las abuelas que crían, las madres de corazón, las maestras con instinto protector y todas aquellas personas que ofrecen amor materno desde distintos roles.
Porque, como quedó reflejado en la conversación, cada mamá es perfecta para su hijo y todas merecen ser celebradas.