¿Se avecina una recesión en Puerto Rico?
La economía de Puerto Rico atraviesa un panorama complejo y enfrenta nuevos factores de presión.
A la desaceleración ya visible en varios sectores se suma la ofensiva comercial impulsada por Donald Trump mediante aranceles a decenas de países, una medida que podría encarecer productos importados y trasladar aumentos al consumidor.
En este contexto, economistas advierten que el país podría estar entrando en una fase recesiva, señalada por el índice de indicadores coincidentes, que acumula seis meses consecutivos en terreno negativo.
Entre los elementos que refuerzan esta lectura están la pérdida de dinamismo del mercado laboral, la disminución en la manufactura, un sector de construcción menos acelerado de lo esperado y un consumo que se agota ante inflación y costos energéticos más altos.
Sin embargo, se aclaró que una recesión no es inevitable: aún existe margen de acción del gobierno y de la ciudadanía para mitigar impactos, aunque Puerto Rico depende de decisiones federales en política monetaria y comercio exterior.
Para los pequeños y medianos negocios, la incertidumbre puede traducirse en menos compras, menor inversión y ajustes en suplidores y logística, incluso antes de que los aranceles entren plenamente en vigor.
Aun así, se destacó una posible oportunidad: atraer empresas que busquen operar dentro de una jurisdicción estadounidense.
Para capitalizarlo, se propuso agilizar permisos, atender el costo y confiabilidad de la energía, fomentar empleo y acelerar el uso estratégico de fondos federales para estimular la actividad económica.