Santurce on the Rocks: el hielo gourmet que transforma la experiencia
Detrás de un hielo cristalino hay mucho más que agua. En Santurce on the Rocks, cada bloque de 400 libras puede tardar hasta cuatro días en producirse mediante un proceso técnico que elimina burbujas e impurezas.
La clave está en usar agua altamente filtrada y en congelarla en una sola dirección, de abajo hacia arriba, mientras el líquido se mantiene en movimiento.
Esto hace que los sedimentos y el aire se acumulen en la parte superior, donde luego se retiran, logrando un hielo totalmente transparente.
A diferencia del hielo doméstico, que suele verse blanquecino por el aire atrapado, este hielo casi no tiene porosidad, por lo que se derrite más lento y evita que el cóctel se agüe rápidamente, conservando mejor el sabor diseñado por bartenders y mixólogos.
Tras congelarse, los bloques se cortan según las necesidades de bares, restaurantes y hoteles, con opciones que van desde cubos ajustados al vaso hasta esferas, diamantes y piezas personalizadas con flores comestibles o logos.
Con una inversión cercana a 300 mil dólares, la empresa busca expandir su distribución por toda la isla y alcanzar una producción de hasta 250,000 unidades mensuales, demostrando que el hielo también puede ser parte central de la experiencia premium.