Expertos discuten los riesgos y la viabilidad de la propuesta de incinerar basura en la isla
Ante la creciente acumulación de basura en los vertederos de Puerto Rico, el gobierno vuelve a poner sobre la mesa la incineración de desperdicios para generar electricidad. La propuesta ha generado opiniones divididas: mientras algunos la ven como una alternativa viable ante la crisis energética y el problema de manejo de residuos, otros advierten sobre posibles impactos ambientales y de salud pública.
Deliris Agosto, presidenta del Movimiento Pro-Cierre Vertedero de Arecibo, sostuvo que la incineración no elimina el problema, sino que lo transforma en cenizas que también requieren disposición final, lo que —a su juicio— podría implicar riesgos si no existe una fiscalización rigurosa.
En esa misma línea, la ambientalista Myrna Conty alertó que la quema de residuos puede liberar contaminantes como dioxinas, compuestos asociados a enfermedades graves. Además, cuestionó la aportación energética del modelo y la disponibilidad de espacios adecuados para el manejo de cenizas potencialmente tóxicas.
Por su parte, los ingenieros Juan Vásquez y Ángel Díaz defendieron que las tecnologías modernas de waste to energy cuentan con sistemas avanzados de control de emisiones. Como referencia, mencionaron instalaciones en Florida y en varios países de Europa, donde plantas similares operan cerca de zonas urbanas.