El impacto de tus palabras en tus hijos
El impacto que tiene la manera en que las madres y padres se hablan a sí mismos frente a sus hijos es clave en la crianza.
La especialista en maternidad y crianza, Ikshel Gandía, explicó que el “modelaje” es el aprendizaje principal, los niños no solo escuchan lo que se les dice, sino que absorben cómo los adultos se tratan, se corrigen y se perdonan.
Frases comunes que parecen inofensivas, como “qué bruta soy”, “a mí todo me sale mal”, “nunca me da tiempo” o “yo siempre estoy cansada”, según la experta, puede convertirse en una “voz interior” que los hijos adoptan como un chip emocional, afectando su autoestima y su forma de enfrentar los retos.
La propuesta no es fingir optimismo, sino reformular, por ejemplo, cambiar “no me da tiempo” por “hoy debo elegir prioridades”, o reconocer el cansancio como una señal válida y enseñar a descansar.
Además, se destacó la importancia de pedir perdón cuando se reacciona desde el agotamiento, mostrando que equivocarse es parte del proceso y que reparar también educa.