Consejos para el manejo seguro del agua durante el racionamiento

Ante los racionamientos y las interrupciones prolongadas del servicio, expertos en salud pública advirtieron que el regreso del agua no significa necesariamente que sea segura para consumir.

Al restablecerse el suministro, recomendaron “flushear” el sistema: abrir la pluma y dejar correr el agua entre 5 y 10 minutos (hasta 15, según las condiciones) para arrastrar sedimentos, oxidación de tuberías y posibles microorganismos. Durante ese periodo el líquido puede salir turbio y con mayor concentración de cloro, lo que también puede causar molestias.

El agua inicial que no sea apta para beber puede aprovecharse para usos no alimentarios, como descargar inodoros o limpieza.

Para almacenamiento, es clave usar envases limpios, tapados y rotulados (agua potable y no potable), evitando recipientes expuestos al sol, ya que el calor y la humedad favorecen la proliferación de microorganismos.

Un mal manejo puede provocar gastroenteritis y otras infecciones, especialmente si hay heridas abiertas.

También se alertó sobre el riesgo de mosquitos en épocas de calor, por lo que se debe mantener el agua bien cubierta.

Si se opta por desinfectar, puede añadirse cloro doméstico sin fragancia en la cantidad adecuada y, de ser necesario, hervir el agua para reducir riesgos.

Es fundamental que cada familia cree un plan de racionamiento y uso del agua para proteger la salud en el hogar y ayudar a la comunidad.

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