Padre e hijo comparten el legado familiar detrás de Music Stop
Francisco Soto y su hijo Richard Soto compartieron la historia familiar que dio origen a Music Stop, un negocio dedicado a la música que ha logrado mantenerse vigente durante décadas en una industria marcada por constantes cambios.
Padre e hijo repasaron los inicios de la empresa, la evolución del consumo musical y el resurgimiento del vinilo, un formato que ha atraído a nuevas generaciones de consumidores.
Francisco Soto recordó que su trayectoria en la industria musical comenzó en 1965, cuando adquirió un pequeño local en Nueva York y abrió su primera tienda. Con el paso del tiempo, el negocio se especializó en la venta de discos y música de artistas populares de la época.
Por su parte, Richard Soto explicó que creció rodeado de discos y que desde temprana edad se involucró en las operaciones del negocio familiar. Sus responsabilidades evolucionaron desde labores temporeras hasta funciones de supervisión y contabilidad, experiencia que posteriormente le permitió impulsar el crecimiento de la marca Music Stop.
Ambos coincidieron en que la consistencia, la dedicación y el servicio al cliente han sido factores clave para mantener la empresa activa a lo largo de los años.
Durante la conversación también abordaron los cambios en los hábitos de consumo musical y destacaron el resurgimiento del vinilo, impulsado tanto por nuevos lanzamientos como por reediciones de álbumes clásicos. Según Richard, cada vez más jóvenes visitan las tiendas en busca de orientación sobre el uso de discos LP y equipos de reproducción.
Asimismo, reflexionaron sobre la continuidad del legado familiar y cómo la pasión por la música ha trascendido generaciones, aun cuando los miembros más jóvenes han seguido carreras profesionales en otros campos.
La entrevista concluyó con un mensaje de felicitación por el Día de los Padres, que se celebra este próximo domingo.