“La cárcel fue el lugar de restauración”: mujer relata cómo pasó de la adicción a una vida de fe
Tras casi dos décadas marcadas por la adicción a las drogas y múltiples ingresos a prisión, Enid Jiménez asegura haber encontrado un nuevo rumbo en su vida a través de la fe, experiencia que hoy comparte como mensaje de esperanza.
Jiménez relata que su punto de quiebre ocurrió durante su última reclusión, cuando decidió acercarse a Cristo y comenzar un proceso de restauración personal luego de años vinculada a la criminalidad.
Según cuenta, aunque creció con valores y principios cristianos, a los 13 años decidió alejarse de Dios y comenzó una etapa que describe como “destructiva”. Durante los siguientes 18 años consumió drogas y se involucró en delitos como robo y prostitución.
Ese estilo de vida la llevó a ingresar a la cárcel en cuatro ocasiones e incluso enfrentar una posible condena de hasta 30 años de prisión.
Jiménez asegura que el punto de cambio ocurrió durante su última reclusión, cuando decidió acercarse a la fe y reconoció que no podía salir adelante por sí sola. Aunque describe la cárcel como un lugar difícil, afirma que allí inició un proceso de restauración interior.
“Estaba encerrada físicamente, pero espiritualmente me sentía libre”, recuerda al referirse a ese periodo.
Como parte de su proceso, también buscó pedir perdón a personas a quienes había afectado durante su vida pasada. Asimismo, destacó el apoyo constante de sus padres, quienes —según relató— oraron por ella durante años y nunca le cerraron las puertas.
Actualmente, Jiménez afirma dedicar su vida al servicio cristiano y a compartir su historia con otras personas como un mensaje de esperanza y transformación.