Proponen grabar terapias psicológicas de niños: ¿Una invasión a la confianza?
Un nuevo proyecto de ley busca permitir la grabación de las terapias psicológicas de menores, lo que genera un debate entre la protección y la invasión a la privacidad.
El psicólogo escolar, Elimaliel Suárez, explica que la confidencialidad es un principio básico del proceso terapéutico y que la ley 408 reconoce el derecho de menores (hasta 14 años) a recibir al menos seis sesiones sin consentimiento parental.
Grabar sesiones pondría en riesgo la privacidad, la confianza terapeuta-paciente y la seguridad de la información (hackeos, filtraciones).
Suárez señala que la confidencialidad solo se rompe cuando hay riesgo para la persona o terceros, y que la generalización por casos aislados no justifica vulnerar la intimidad de todos los pacientes.
Ante inquietudes parentales sobre el progreso o el costo de la terapia, lo apropiado es explorar la incomodidad del padre y ofrecer reuniones de seguimiento o un informe del estatus, respetando siempre la necesidad de informar al menor si se compartirá información.
Finalmente, considera que las prácticas profesionales y la ética en el campo son factores clave a considerar frente a cualquier iniciativa legislativa.