La herencia de la suerte: La historia del billetero de Quebradillas
Irving Escorriaza es un billetero de La Quebradilla, en la carretera número 2, famoso por su quiosco cubierto de billetes.
Heredó el oficio de su padre, José Escorriaza, quien inició la venta de lotería en los años 70 y trabajó hasta su fallecimiento en 2015. Irving comenzó a los 13 años, aprendió a marcar los billetes por agencia y conserva la tradición familiar ofreciendo números y esperanza a la comunidad. Su negocio se especializa en vender premios y, según cuenta, cada año registran ganadores; en 1991 vendió un boleto premiado de dos millones de dólares cuyo comprador recibió 200,000 y transformó su vida al invertir en automóviles que hoy valen mucho.
Irving destaca la relación cordial con la Lotería de Puerto Rico y subraya el papel comunitario de su puesto: más que vender billetes, mantiene viva una herencia de trabajo, ilusión y suerte.