Alimentos expirados: ¿botarlos o consumirlos?
La nutricionista Alana Marrero exhortó a los consumidores a conocer la diferencia entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente, al señalar que no todas las fechas impresas en los alimentos significan que un producto deba desecharse inmediatamente.
Según explicó, la fecha de caducidad (expiration date) aplica principalmente a alimentos altamente perecederos, como carnes frescas, pollo, pavo, pescado, frutas y algunos productos lácteos, entre ellos la leche y los quesos blandos.
Marrero indicó que, una vez vencida esa fecha, aumenta el riesgo de que el alimento represente un peligro para la salud, por lo que recomendó actuar con precaución incluso si han transcurrido apenas dos o tres días.
La especialista advirtió que confiar únicamente en el olor o la apariencia del producto puede ser riesgoso, ya que algunas bacterias capaces de provocar enfermedades no generan cambios perceptibles en el alimento.
En contraste, explicó que la fecha de consumo preferente («best if used by» o «best before») se relaciona con la calidad del producto y no necesariamente con su seguridad.
En estos casos, el alimento puede experimentar cambios en su sabor, textura o consistencia, pero generalmente continúa siendo apto para el consumo si se ha almacenado correctamente.
La nutricionista también destacó la importancia de mantener la cadena de frío y señaló que el congelador puede extender considerablemente la vida útil de muchos alimentos.
Indicó que diversos productos frescos pueden conservarse en buen estado durante tres a cuatro semanas si permanecen congelados de forma adecuada, mientras que los alimentos enlatados pueden durar varios años, siempre que el envase permanezca sellado y sin daños.
Finalmente, Marrero reiteró que alimentos como el pollo, el pavo y el pescado requieren especial atención debido a su mayor riesgo de contaminación, por lo que recomendó seguir las fechas de caducidad y las prácticas adecuadas de almacenamiento para reducir la posibilidad de enfermedades transmitidas por alimentos.