Starship se prepara para su prueba más arriesgada hasta ahora
(Por CNN | Las Noticias) – SpaceX se prepara para realizar este lunes el primer intento de colocar Starship en órbita, una prueba que podría marcar una nueva etapa en el desarrollo del cohete más potente jamás construido.
El lanzamiento está previsto para una ventana de 75 minutos que abrirá a las 8:15 a.m., hora de Miami. Si tiene éxito, Starship podrá desplegar por primera vez satélites funcionales, incluido un lote de 26 satélites Starlink.
La misión representa un desafío mayor que los 13 vuelos de prueba anteriores. Hasta ahora, SpaceX colocaba intencionalmente a Starship en una trayectoria suborbital que permitía su regreso a la Tierra incluso si perdía el control.
Esta vez, al intentar alcanzar la órbita, la nave viajará a velocidades más altas y seguirá una trayectoria que la llevará a entrar en caída libre alrededor del planeta. Esto reduce el margen de seguridad en caso de una falla.
La misión también pondrá a prueba varias mejoras recientes. Durante el último vuelo, el propulsor Super Heavy presentó problemas al intentar reencender sus motores. SpaceX realizó modificaciones de hardware y software para mejorar la confiabilidad del sistema.
De completarse el plan, Starship podría permanecer en vuelo durante casi 10 horas, completar seis vueltas alrededor de la Tierra y posteriormente intentar un aterrizaje controlado en el océano Pacífico, frente a las costas de Chile.
Otro de los grandes retos será el reingreso a la atmósfera. La nave deberá soportar temperaturas extremas mientras su escudo térmico enfrenta condiciones más exigentes que en vuelos suborbitales anteriores.
La capacidad de recuperar y reutilizar tanto Starship como el propulsor Super Heavy es fundamental para los planes de SpaceX, que busca reducir significativamente el costo de los lanzamientos y utilizar el vehículo para futuras misiones espaciales.
A largo plazo, Starship está previsto para apoyar misiones de la NASA a la Luna y otros proyectos de exploración espacial. Sin embargo, la compañía todavía enfrenta importantes desafíos técnicos antes de alcanzar esas metas.
El vuelo del lunes continúa siendo una misión de prueba, aunque podría representar un punto importante en el desarrollo de Starship y en los planes de SpaceX para ampliar la frecuencia de sus lanzamientos.