Escuelas cerradas habrían fungido como puntos de drogas, confirma superintendente de la Policía
La Policía de Puerto Rico mantiene bajo vigilancia varias escuelas públicas cerradas en distintos puntos de la isla, tras el hallazgo de una estructura abandonada utilizada presuntamente como punto de venta de drogas en el residencial Jardines del Paraíso, en San Juan.
Según las autoridades, una organización criminal operaba desde la antigua escuela elemental del complejo de vivienda pública para la distribución de sustancias controladas.
El plantel fue cerrado en 2017, como parte del cierre de más de 200 escuelas en Puerto Rico.
El superintendente de la Policía, Joseph González, indicó que estos espacios en desuso representan focos de actividad delictiva y forman parte de la estrategia de seguridad para combatir la violencia.
Añadió que existe coordinación con la Autoridad de Edificios Públicos para identificar y atender propiedades abandonadas.
Durante sus declaraciones, el jefe policiaco también fue cuestionado sobre casos de alto perfil aún sin esclarecer, incluyendo el asesinato de la menor Rosnielys Marcano Carrasquillo, de 14 años, ocurrido en la carretera 187 de Loíza, donde otra adolescente resultó herida.
González señaló que el caso fue referido a la División de Crímenes Mayores y que se investiga la posible participación de al menos dos sospechosos.
El funcionario pidió cooperación ciudadana para el esclarecimiento de estos casos.
En otro tema, González expresó satisfacción con el presupuesto proyectado para la Policía en el próximo año fiscal, el primero tras la separación del Departamento de Seguridad Pública.
Indicó que la asignación podría superar los $900 millones, con alrededor de $50 millones destinados a ajustes salariales.
Asimismo, reiteró el objetivo de aumentar la fuerza policiaca a 14,000 agentes, frente a una plantilla actual de menos de 11,000 efectivos.
Estas expresiones se ofrecieron durante una cumbre de comisionados municipales de la Policía celebrada en Peñuelas.