Entre dolor y recuerdos: Guayama despide a madre y trabajadora social víctima de feminicidio
Familiares, allegados y compañeros de trabajo del municipio de Guayama dieron el último adiós a Kenya Morales Dávila, de 37 años, asesinada presuntamente por su esposo, Ferdinand Dávila Vélez, en un caso catalogado por las autoridades como feminicidio seguido de suicidio.
La víctima, quien se desempeñaba como trabajadora social y especialista de ERSEA en el programa Head Start, fue recordada como una mujer alegre, solidaria y comprometida con ayudar a los demás, cualidades que marcaron su vida personal y profesional.
Morales era madre de tres hijos: dos niñas, de 8 y 13 años, fruto de su relación de 14 años con el presunto agresor, y un adolescente de 15 años de una relación previa.
Tras la tragedia, los menores quedaron bajo la custodia de su abuela materna.
El crimen se reportó en la mañana del 28 de abril en el barrio Villodas, en el patio de la residencia donde vivían.
Según el Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Guayama, el móvil estaría relacionado con celos, y se indicó que el arma utilizada no contaba con licencia.
La familia aseguró no haber identificado señales previas de violencia y exhortó a que el caso sirva como un llamado a reforzar la prevención y el acceso a ayuda para víctimas.