El calor puede reducir su apetito
Expertos en salud aseguran que las altas temperaturas afectan directamente el cuerpo y la forma en que se alimenta, causando una disminución natural del apetito durante el verano.
Según la dietista Julia Zumpano, esto se debe al efecto térmico de los alimentos: la digestión genera calor y, cuando el cuerpo ya está caliente por el clima, busca evitar una mayor acumulación de calor.
Por ello, es común sentir menos hambre en los meses calurosos.
Sin embargo, Zumpano enfatiza la importancia de mantener una dieta balanceada, recomendando el consumo de frutas y verduras frescas, así como proteínas provenientes de carnes, pescados, huevos, frijoles, lácteos como requesón y yogur griego.
Además, la hidratación es clave para facilitar la digestión, por lo que aconseja beber abundante agua y optar por alimentos ricos en agua, como sandía, pepinos, cerezas y cítricos.
La experta concluye que esta disminución del apetito puede ser beneficiosa para la salud, especialmente si se desea controlar el peso, y sugiere no forzar las comidas durante el calor.