¿Cómo se diagnostica y se trata el mieloma múltiple?

diciembre 9, 2022

Un tipo de cáncer que se presenta en la sangre es el mieloma múltiple. Este envuelve las células plasmáticas dentro de la médula ósea que producen los anticuerpos. “Estas células se van dividiendo de manera descontrolada y producen proteínas. Luego empiezan a invadir tejidos como la misma médula ósea, los huesos y órganos como los riñones”, expone el doctor Joel López Figueroa.

Algunos de los síntomas de esta enfermedad que pueden alertar al paciente de que algo no anda bien son: anemia, cansancio, falta de aire, fatiga, dolores o lesiones óseas, hinchazón en las piernas, espuma en la orina y fallo renal.

Antes de emitir un diagnóstico, se hace un examen para detectar la presencia de proteínas en la sangre o en la orina. Luego, se realizan estudios de imagen y una biopsia de la médula ósea.

Aunque las causas del mieloma múltiple se desconocen, hay unos factores de riesgo que no se pueden cambiar como “la raza. Se sabe que esta enfermedad es más común en pacientes negros y afroamericanos, así como en hombres. La edad es otro factor. El adulto mayor de 65 años en adelante está más predispuesto a contraer este tipo de cáncer. Por último, el historial familiar, en especial afecciones preexistentes como la presencia de proteínas”, acota el oncólogo. Otros factores asociados son la obesidad y la exposición a ciertos agentes como el naranja.

Un dato interesante que nos menciona el doctor López es que “en Puerto Rico tenemos una población de pacientes entre los 30 y 40 años que ha desarrollado esta enfermedad”.

¿Cuál es el tratamiento del mieloma múltiple?

El mieloma múltiple es considerado un cáncer líquido e incurable. Está en la sangre y, por consiguiente, en todo el cuerpo. Por esta razón, envuelve un tratamiento sistémico ya que se pueden desarrollar lesiones en ciertas partes del cuerpo.

Antes de comenzar el tratamiento se consideran las comorbilidades del paciente, las enfermedades que padece y qué interacción puede tener con otros medicamentos. “El plan de tratamiento incluye más de un agente. Es mejor tratar esta afección con más de un medicamento para disminuir a la menor cantidad posible las células plasmáticas que hay en la médula ósea. Se utiliza la inmunoterapia combinada con quimioterapia tradicional, agentes inmunomoduladores e inhibidores de protozomas”, acota el galeno.

El tratamiento es personalizado y dura acorde a la respuesta del paciente. Ha probado ser tolerable y efectivo en otorgarle una buena calidad de vida. “Se establece un plan de ciclos o meses de tratamiento. En ocasiones, hay que intensificar el tratamiento con agentes específicos y medicamentos adicionales para obtener una respuesta más rápida y evitar que la enfermedad se vuelva resistente. Los pacientes que presentan un riesgo estándar pueden estar años en remisión; mientras que si el riesgo es alto, el período de remisión será más corto”, afirma López Figueroa.

Las citas de seguimiento son importantes. En estas se evalúa la médula ósea y se hacen estudios para medir la cantidad de proteínas.

Con un promedio de 30,000 casos en los Estados Unidos y 12,000 muertes, la prevención es fundamental. El oncólogo recomienda “una alimentación saludable, una dieta balanceada y evitar a toda costa la obesidad y el estrés, ya que producen inflamación lo que a su vez disminuye las defensas del cuerpo. Si presentas alguno de los síntomas mencionados, acude a tu médico y realízate las pruebas”.