¿Se contradice Familia? Empresa niega participar de evaluación de contrato de $38 millones
Una empresa vinculada al proceso del programa educativo Star Academy, financiado con hasta $38 millones en fondos TANF, aseguró por escrito que nunca participó en la propuesta, que no sometió documentos ni autorizó a terceros a hacerlo.
Sin embargo, documentos examinados en el marco de esta investigación exclusiva muestran que la entidad fue incluida dentro del proceso de evaluación realizado por LAP Consulting y posteriormente recibió una notificación de no selección, lo que abre interrogantes sobre cómo fue incorporada al proceso.
El proyecto Star Academy ha estado bajo escrutinio desde sus inicios, luego de revelarse que el Departamento de Educación había rechazado inicialmente la propuesta, mientras el proceso administrativo continuaba avanzando dentro del gobierno y se evaluaba el uso de fondos federales TANF.
Posteriormente, una carta interna de la administradora de ADSEF, Blanca Medina, levantó cuestionamientos sobre la elegibilidad del proyecto para recibir dichos fondos y sobre la participación de la agencia en el proceso de evaluación y adjudicación.
Aunque el Departamento de la Familia sostiene que unas 45 organizaciones fueron invitadas a participar, esta investigación no ha podido corroborar de forma independiente la lista completa de entidades ni reconstruir todas las invitaciones emitidas.
Entre las organizaciones identificadas figura Litoral Vivo Corporation, cuyo representante declinó ofrecer declaraciones.
En el caso de la empresa señalada, su presidente afirmó mediante comunicación escrita que notificó el 8 de enero de 2026 su decisión de no participar en el proceso, reiterando que nunca sometió propuesta ni autorizó su presentación.
Aun así, los documentos revisados reflejan su inclusión en la evaluación del comité externo y la emisión de una carta de no selección.
Esta contradicción plantea nuevas interrogantes sobre el proceso: qué documentación fue evaluada, quién la sometió y cómo se verificó su autenticidad dentro del esquema de contratación.
ADSEF, por su parte, ha sostenido que no diseñó el proceso, no evaluó propuestas ni intervino en la adjudicación del proyecto.
Tres reportajes después, permanecen sin respuesta preguntas esenciales sobre cómo se estructuró el proceso, por qué avanzó pese a señalamientos internos y cómo se tomaron las decisiones clave.
Aunque el proyecto nunca se implementó ni llegó a firmarse, el expediente documental deja abiertas dudas sobre la transparencia del proceso y el manejo de fondos federales.