Restaurantes desembolsan hasta $2,500 semanales para operar en medio de la sequía
Los pequeños negocios también se han visto impactados por la crisis de suministro de agua potable y la sequía, en especial los restaurantes, que dependen del recurso para operar y cumplir con las normas sanitarias.
La presidenta de la Asociación de Restaurantes Asore, Sonia Navarro, explicó que al problema de la sequía se suma otro de infraestructura, creando dos escenarios simultáneos.
Navarro señaló que el costo del agua ha aumentado hasta acercarse al gasto de electricidad. Restaurantes pequeños y medianos, para llenar una cisterna semanalmente, enfrentan desembolsos estimados entre $2,000 y $2,500, según su capacidad.
Aunque la pausa en el racionamiento ofrece un respiro para organizarse, advirtió que la situación ha dejado de ser una emergencia puntual y se ha convertido en una nueva “normalidad” que exige disciplina operacional.
La presidenta del gremio indicó que han sostenido reuniones con la gobernadora, Jenniffer González Colón, para plantear necesidades y un plan de contingencia, subrayando la importancia de mantener la comunicación y considerar los fines de semana, cuando aumenta la demanda.
Navarro recordó que cerca del 70% del agua en un restaurante se utiliza en la preparación de alimentos, por lo que el cumplimiento del “Food Code” es obligatorio y el tema se considera un asunto de salud pública.