Quedarse sin agua también golpea el bolsillo: familias gastan más por la sequía
La crisis por la falta de agua potable ya no solo afecta la rutina de miles de familias en Puerto Rico, sino también su presupuesto.
Ante las interrupciones en el servicio, muchos ciudadanos aseguran que han tenido que asumir gastos inesperados para cubrir necesidades básicas.
Entre los costos adicionales figuran la compra de comida preparada al no poder cocinar, visitas a lavanderías para lavar ropa y otras alternativas para realizar tareas cotidianas.
Algunos residentes afirmaron que llevan semanas con problemas en el suministro y que la situación ha encarecido significativamente sus gastos diarios.
El impacto también alcanza al sector comercial.
Restaurantes enfrentan un aumento en sus costos operacionales para poder atender la mayor demanda de personas que no pueden preparar alimentos en sus hogares.
Ante este escenario, la presidenta de la Asociación de Restaurantes (ASORE), Sonia Navarro, solicitó al gobierno que evalúe un alivio temporero del IVU en los alimentos preparados, similar a medidas adoptadas durante otras emergencias.
Mientras tanto, el gobierno mantiene como respuesta el plan de racionamiento de agua, que contempla interrupciones programadas de 48 horas para los abonados afectados por la sequía.