¿Qué es la esofagitis eosinofílica y cómo afecta el sistema digestivo?

diciembre 28, 2022

Conocida desde principios de los ‘90, la esofagitis eosinofílica es una afección crónica inflamatoria del esófago, el órgano que conecta la faringe con el estómago, en la cual hay unas células que se trasladan a la pared del esófago y hacen que ocurra la inflamación.

Entre los síntomas que un paciente con esta afección puede presentar se encuentran la dificultad para tragar, los episodios de obstrucción y la sensación de ahogamiento. En ocasiones, puede haber dolor de pecho y, si la enfermedad es muy severa, estrechez en el esófago y problemas de reflujo.

Esta enfermedad tiene incidencia en pacientes en la tercera o cuarta década de vida, esto es entre los 30 y 40 años. “Cuando vemos pacientes con los síntomas, se examina el historial médico para saber si padecen de asma, rinitis alérgica, eccema o dermatitis atópica, afecciones que se asocian con la  esofagitis eosinofílica”, expone el gastroenterólogo con práctica privada en Vega Baja. Aunque no hay estudios de prevalencia en la isla acerca de esta enfermedad, los pocos estudios que hay a nivel mundial revelan entre 50 a 100 pacientes por cada 100,000 habitantes.

De cómo se detecta, el doctor Jorge Meléndez puntualiza que “hay pacientes que llegan a la oficina sin presentar síntomas y durante la endoscopia que se les realizan por síntomas asociados como el reflujo, se encuentra que en el área del esófago hay aumento en edema (hinchazón), fluido que sale a la parte externa del lumen del esófago o surcos horizontales que nos llevan a pensar que puede tener la enfermedad. El diagnóstico de la esofagitis eosinofílica requiere realizar una endoscopia en la cual se obtengan biopsias del tejido medio y distal, el más cercano al estómago, en la cual el patólogo pueda verificar que haya más de 15 eosinófilos por campo de alta potencia”.

Una vez el paciente es diagnosticado, se recomiendan cambios en la dieta, como el eliminar algunos alimentos. “La Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología, en conjunto con la Asociación Americana de Gastroenterología, ha identificado entre los posibles alimentos a eliminar: la leche, los huevos, el trigo, las nueces y los mariscos entre otros”, manifiesta Meléndez.

Dentro de la parte genética de la afección, el paciente presenta un aumento en la producción de eotaxina, una citoquina que aumenta la atracción de los eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) hacia el esófago. “Algunos pacientes pueden tener la predisposición genética de que, a través de un cromosoma, se aumenta la producción de esa citoquina en el sistema”, revela el galeno.

En cuanto a tratamiento, “las guías de la Asociación Americana de Gastroenterología recomiendan el uso de esteroides de forma tópica o inhalada para que el paciente los trague y el medicamento llegue de forma directa al esófago. También están las pastillas de esteroides. Algunos pacientes responden a terapias de esteroides y otros necesitan utilizar inhibidores de ácido de la bomba de protones. Hay pacientes que necesitan terapia endoscópica si desarrollan complicaciones como estrecheses. Estas se dilatan en la endoscopia para mejorar su calidad de vida. La respuesta clínica del paciente dependerá de cuán severa es la afección al momento de presentarse a la clínica y de cómo sea su respuesta a los medicamentos”, concluye Meléndez.

Para más información acerca de esta enfermedad, puede comunicarse al (787) 884-7218.