Proponen reducir semana laboral de empleados públicos a cuatro días sin bajarles el salario
Una propuesta legislativa del representante Joel Franqui busca reducir la semana laboral de ciertos empleados públicos de cinco a cuatro días, sin afectar sus salarios.
La medida plantea reducir la jornada de 37.5 a 32 horas semanales, distribuidas en cuatro días de ocho horas. Entre sus objetivos están disminuir los gastos de transportación y permitir que los empleados tengan más tiempo para compartir con sus familias.
Para mantener los servicios disponibles durante toda la semana, la propuesta dividiría al personal en dos grupos: uno trabajaría de lunes a jueves y otro de martes a viernes, evitando el cierre de oficinas en días laborables.
Franqui estima que la medida podría beneficiar al 80% de los servidores públicos, aunque excluiría áreas críticas como salud, seguridad y emergencias. Sin embargo, todavía falta definir qué puestos podrían acogerse al cambio.
La propuesta generó reacciones cautelosas entre líderes sindicales. Jessica Martínez, de Servidores Públicos Unidos, advirtió que la iniciativa podría utilizarse como sustituto de aumentos salariales y reclamó medidas para reclutar más personal. También señaló el riesgo de que haya menos empleados disponibles los lunes y viernes.
Por su parte, Ángel Figueroa Jaramillo, de ProSol Utier, respaldó la idea en principio, pero insistió en que no debe imponerse y que debe negociarse con los sindicatos y las agencias gubernamentales.
Otro punto de discusión son los días feriados. Franqui propone que, si un lunes es feriado, los empleados trabajen de martes a viernes para mantener el ahorro proyectado. Sin embargo, Jaramillo reclamó que se respeten los feriados con paga.
Los detalles de una posible fase de prueba se discutirían durante vistas públicas. Esta sería la tercera iniciativa reciente dirigida a establecer una semana laboral de cuatro días en el sector público.