Jubilados del gobierno aseguran que $1,000 al mes no les da para vivir
Los jubilados del gobierno denunciaron que sus pensiones ya no les permiten cubrir necesidades básicas ante el aumento en el costo de los alimentos, medicamentos y la energía.
La situación, según plantean, ha llevado a algunos retirados a recurrir a comedores sociales para conseguir sus recursos.
La controversia impacta a más de 53 mil jubilados, entre ellos unos 48 mil empleados del gobierno central y más de 4 mil maestros.
Pedro Pastrana, portavoz del grupo, afirmó que muchos jubilados reciben entre $1,000 y $1,600 mensuales, mientras otros cuentan con pensiones de apenas $500, lo que, según sostuvo, coloca a algunos en una situación de vulnerabilidad económica y riesgo de indigencia.
Ante este escenario, la gobernadora Jenniffer González Colón propuso establecer en $1,000 la pensión mínima para los jubilados del gobierno.
Sin embargo, la propuesta enfrenta un obstáculo ante la Junta de Supervisión Fiscal, que estima que el aumento tendría un costo anual de $232.6 millones y señala que actualmente no se ha identificado una fuente recurrente de fondos para sufragarlo.
El conflicto fue previsible debido a las disposiciones del Plan de Ajuste de la Deuda, vigente hasta 2032, que establece restricciones sobre aumentos en beneficios, incluido el COLA, explicó el representante del Partido Popular Democrático, Héctor Ferrer. Ante esto, proponen que cualquier cambio requeriría una enmienda al plan.