Guardia Nacional purifica agua de río para abastecer comunidades de Canóvanas
La Guardia Nacional de Puerto Rico, en coordinación con el Municipio de Canóvanas, activó una operación para purificar agua del Río Grande de Loíza y distribuirla entre las comunidades afectadas por el racionamiento.
La iniciativa utiliza una unidad de purificación de agua por ósmosis inversa (ROWPU, por sus siglas en inglés), que procesa el agua extraída del río para hacerla apta para el consumo.
Según explicaron las autoridades, la extracción se realiza en un punto donde el agua continúa su curso hacia el mar, con el propósito de evitar un impacto en el suministro dirigido a los embalses.
El ayudante general de la Guardia Nacional de Puerto Rico, coronel Carlos José Rivera Román, explicó que, tras pasar por el proceso de ósmosis inversa, el agua se deposita en piscinas de almacenamiento con capacidad de 3,000 galones cada una.
La operación también cuenta con dos camiones cisterna de 6,000 galones cada uno, provistos por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y el Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD).
En conjunto, el centro tiene capacidad para almacenar 24,000 galones, lo que permite abastecer los camiones municipales y mantener un flujo constante de distribución.
Según la información ofrecida, entre 9,000 y 12,000 residentes se han beneficiado de la iniciativa.
La alcaldesa de Canóvanas, Lornna J. Soto Villanueva, aseguró que la operación ha representado “un respiro” para las comunidades al agilizar la entrega de agua.
Soto Villanueva explicó que el municipio ya no tiene que trasladarse hasta puntos de abastecimiento en Dorado o Caguas, lo que reduce las horas de viaje y las dificultades logísticas de los suplidores.
La alcaldesa indicó que cerca de 400 familias han recibido agua mediante este operativo durante interrupciones del servicio que se extienden hasta 48 horas en algunas zonas.
La Guardia Nacional también mantiene una operación similar en San Juan y evalúa otras posibles ubicaciones, entre ellas Caguas.
De acuerdo con el monitoreo más reciente de los embalses, Carraízo y Cidra permanecen en la fase de ajustes operacionales.
La Plata, Río Blanco y Fajardo continúan bajo observación, mientras el lago Toa Vaca registró un descenso, aunque se mantiene en el nivel de seguridad.