Grupos tortugueros hacen llamado a evitar la contaminación lumínica
La contaminación lumínica sigue afectando nuestras costas, desorientando a las tortugas marinas que llegan a anidar, como los tinglares, una especie en peligro.
Las luces en las orillas confunden a estas tortugas, impidiéndoles anidar y, en casos extremos, causando la muerte de los neonatos al no encontrar el mar.
Grupos tortugueros voluntarios patrullan las playas y buscan controlar la contaminación lumínica, aunque enfrentan dificultades debido a la falta de cambios en las luces por parte de la comunidad.
Estos esfuerzos se intensifican durante la época de anidación, cuando los tinglares depositan entre 60 y 100 huevos en playas que a menudo están en zonas pobladas. L
a situación ha llevado a incidentes como el de 2018 en el condado y el de septiembre del año pasado en Ponce, donde se encontraron neonatos muertos.
Los grupos tortugueros hacen un llamado a los ciudadanos para que cambien las luces y ofrecen ayuda y orientación para mitigar este problema.