Empleado demanda al Municipio de Guaynabo por alegado discrimen racial
Por: Melissa Correa Velázquez
Un empleado de mantenimiento del Municipio de Guaynabo demandó al ayuntamiento en el Tribunal de Primera Instancia de Bayamón, al alegar discrimen racial, hostigamiento laboral, ataque contra la dignidad y la honra, por parte de una técnica de Vivienda Municipal, en hechos ocurridos bajo la administración del exalcalde Angel Pérez.
El demandante Giovanni Agosto Rosa alega que para Lourdes Bernabé, coordinadora de la “mini alcaldía”, ubicada en el barrio Amelia y técnica de Vivienda Municipal, “el hecho de que el demandante de tez o raza negra era un problema existencial”.
Agosto Rosa, solicita una indemnización de sobre $1 millón.
El recurso legal indica que, para el 24 de febrero de 2018, Bernabé se personó al área de trabajo de Agosto Rosa “y sin mediar justificación comenzó a proferirle palabras obsenas y ofensivas como “este negro cabr…, el negro sucio este, el mama bich… este, el mari…este y otras”.
El demandante llamó a su supervisor William Martínez, quien lo instruyó que redactara una carta sobre los hechos y la entregara en el Departamento de Recursos Humanos. Agosto Rosa acudió a la oficina de Recursos Humanos y entregó y ponchó el escrito el 7 de marzo.
Se alega que la conducta de la demandada, de acecho y hostigamiento acreció tras expresar que contaba con el apoyo del exalcalde Pérez y el director de Recursos Humanos.
“Las expresiones despectivas sobre el origen y el color de piel del demandante fueron parte del día a día del demandante. A pesar de sus quejas, el Municipio no hizo nada para proteger al demandante, toda vez que la victimaria aún tenía contacto y continuaba ejerciendo funciones de supervisión sobre el quejoso. El Municipio no entrevistó al querellante, ni a testigos, no activó el protocolo de Hostigamiento Laboral y, por el contrario, permitió que esta continuara con su patrono de acecho y persecución en contra del demandante por sus denuncias”, alega el escrito.
El 26 de agosto de 2019, la demandada volvió a hacer expresiones discriminatorias contra el demandante en presencia de otros. “Dijo: ahora sí que voy a sacar a este negro que está en contra del alcalde”, reza el recurso legal.
A raíz de esta situación, desde el 28 de agosto de 2019 el demandante comenzó a sufrir mareos y dolor de pecho. Al día siguiente tuvo que ser trasladado a la sala de emergencia del Hospital Presbiteriano.
Permaneció recluido y el 31 de agosto recibió la visita del exalcalde Pérez.
Agosto Rosa aprovechó la oportunidad para expresar sus sentimientos de vergüenza, miedo y dolor al que fuera sometido.
“A pesar de haber solicitado la ayuda al alcalde, este le informó que no podía hacer nada y que esto le correspondía a la vicealcaldesa (Mariela Vallines). Esta noticia agravó su condición de salud que le obligó a permanecer unos días más recluido, ya que su presión arterial y ritmo cardiaco se elevaron drásticamente luego de su visita”, señala la demanda.
Se alega que para los meses de enero y febrero de 2020 en presencia de compañeros de trabajo, Bernabé le dijo a Agosto Rosa “a este negro cabr…, hijo de la gran pu… le voy a tumbar la cabeza”.
El demandante alega que fue víctima de burlas, comentarios despectivos por su color de piel y maltrato de palabra frente a otros compañeros y que la demandada promovió un ambiente laboral de acoso y hostigamiento en su contra.
Afirma que su entorno de trabajo se convirtió en uno “negativo, hostil, pesado, oscuro y triste. Su salud emocional y mental se afectaba cada vez que se referían a él despectivamente”.
Agosto Rosa, representado por el abogado Marcos Rivera, alega que el Municipio de Guaynabo fue negligente en atender sus reclamos y querellas.
Asimismo, alega que estos actos y comentarios discriminatorios causaron y han causado al demandante graves daños emocionales y mentales. Su salud física se vio afectada, ya que requiere de atenciones médicas frecuentes, tratamientos psicológicos y psiquiátricos y la ingesta diaria de medicamentos “por lo que los codemandados Municipio de Guaynabo y la codemandada, Lourdes Bernabe y la Sociedad de Bienes Gananciales compuesta por esta y su esposo Ramón Vargas, vienen obligados a responder solidariamente por los daños que dichos comentarios y actos discriminatorios causaron al demandante”.
Afirma que por razón de los actos discriminatorios, limitó y convirtió sus
deberes y funciones “hasta convertirlos en incapacitares”.
Las Noticias de TeleOnce intentó comunicarse con la oficina de prensa del Municipio de Guaynabo y espera que le devuelvan la llamada.