Comercios y residentes ya sienten el impacto de la crisis de agua antes del racionamiento
A menos de 48 horas de que entre en vigor el plan de racionamiento de agua para los abonados del embalse Carraízo, residentes y comerciantes aseguran que la crisis comenzó mucho antes del anuncio oficial, con interrupciones constantes que ya afectan su vida diaria y la actividad económica.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) explicó que el sistema necesita producir cerca de 80 millones de galones de agua al día, pero actualmente solo logra extraer alrededor de 70 millones, lo que impide recuperar la presión necesaria para llenar los tanques de distribución y mantener un servicio estable.
En sectores de Santurce y Barrio Obrero, en San Juan, vecinos relataron que llevan semanas adaptándose a la falta de agua.
Algunos se trasladan a casas de familiares para lavar ropa o bañarse, mientras otros han reducido el consumo al mínimo y recurren al uso de platos y utensilios desechables para sobrellevar la situación.
La incertidumbre también afecta a los comercios.
Supermercados, colmados, salones de belleza y lavanderías advirtieron que podrían verse obligados a cerrar temporalmente si las interrupciones se prolongan, ya que dependen del servicio de agua para operar y atender a sus clientes.
El plan de racionamiento comenzará este viernes y dividirá a los abonados en dos zonas que alternarán el servicio cada 48 horas, como parte de las medidas para extender la disponibilidad del recurso mientras persista la sequía.
Mientras tanto, residentes y comerciantes coinciden en una misma preocupación: cuánto tiempo permanecerá vigente el racionamiento y cuándo podrá estabilizarse nuevamente el servicio de agua potable.