Altas temperaturas y polvo del Sahara elevan riesgo de deshidratación en la isla
Las altas temperaturas propias del inicio del verano, junto con la presencia constante del polvo del Sahara, ya se hacen sentir en Puerto Rico y podrían tener un impacto significativo en la salud de la población, según advirtió el doctor Carlos Díaz, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos.
En entrevista, el especialista explicó que esta combinación incrementa la sensación de calor y “carga” el ambiente, lo que puede agravar condiciones médicas preexistentes y aumentar el riesgo de deshidratación, especialmente en los grupos más vulnerables.
Díaz señaló que los niños, particularmente quienes participan en campamentos de verano, y los adultos mayores son los más afectados, ya que pueden deshidratarse con mayor rapidez tras pocas horas de exposición.
Entre los síntomas de agotamiento por calor mencionó cansancio, taquicardia, falta de aire y sed intensa.
En estos casos, recomendó detener la actividad, descansar y rehidratarse de inmediato.
Sin embargo, advirtió que el golpe de calor constituye una emergencia médica que puede provocar desmayos, convulsiones y piel muy caliente, por lo que requiere atención hospitalaria e hidratación intravenosa.
Como medida preventiva, el médico aconsejó aumentar significativamente la ingesta de líquidos, evitar bebidas con cafeína como café, refrescos o chocolate, e hidratarse antes, durante y después de realizar actividad física, sin esperar a sentir sed.