Alcaldesa de Canóvanas advierte que gastos por crisis de agua podrían alcanzar los $200,000
Las labores de limpieza en la estación de bombas de Loíza Valley, en Canóvanas, ya concluyeron tras detectarse material con apariencia de aceite y grasa, pero miles de familias continúan sin servicio de agua potable.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) indicó que aún espera la confirmación de laboratorio antes de reactivar la planta de filtros de Canóvanas, por lo que no ha precisado cuándo la instalación volverá a operar.
La alcaldesa de Canóvanas, Lornna Soto, explicó que el municipio aguarda por los resultados de las pruebas realizadas durante la tarde del domingo. De ser favorables, se podría proceder con el encendido de las plantas para iniciar el proceso de recuperación del servicio.
Soto señaló que la falta de agua ha convertido la operación municipal en un escenario similar al de un desastre, debido a la cantidad de servicios esenciales ubicados en la zona. Entre ellos mencionó tres hospitales, cinco centros comerciales, farmacéuticas, cerca de 18,000 residencias, 1,643 comercios y 46 lotes industriales.
Ante el aumento en la demanda, incluyendo casos de cisternas vacías o dañadas, el municipio cuenta con 10 camiones de 2,000 galones enviados por la AAA y dos camiones de 6,000 galones. La alcaldesa indicó que esa cantidad podría duplicarse si la emergencia se extiende.
Soto estimó que los gastos podrían superar los $200,000 por refuerzos y reparaciones de infraestructura. Además, confirmó la activación de una orden de emergencia para mantener operativos los servicios críticos mientras se normaliza el suministro de agua potable.